
Imagina que escribes, relatos, novelas… Imagina que un día, por esas cosas que pasan, te encuentras escribiendo una obra de teatro. Imagina que te gusta, que la ves representada y sientes el subidón de sentir al público reaccionar ante tu texto. Imagina que te pica el gusanillo y decides seguir. ¿Pero por dónde? Imagina que no tienes ni idea, pero un día, alguien se te acerca y te propone formar parte de algo llamado Dramalab. Imagina que aceptas. Imagina que vas a tu primera sesión con ese texto que has empezado con tanto entusiasmo. Te invitan a que escojas a cualquiera de ellos para leerlo, tantas voces como necesites, tú solo tienes que escuchar cómo suena. Te surgen preguntas, has notado párrafos en los que la narrativa se te caía: ¿Os habéis perdido en algún sitio? ¿Tiene sentido? Estas y otras muchas preguntas son las que les puedes plantear, o simplemente dejar que opinen libremente. Porque esto es Dramalab, una comunidad que se te pone a tu servicio para ayudar a perfilar tu texto, incluso llevarlo a una lectura pública para recibir más opiniones antes de, si te animas, lanzarlo a producción, siempre con la ayuda de El Enjambre.





